Todavía recuerdo
cuando era una enana, con 8 años
Y lo que más
ansiaba, como a todos a esa edad,
Era crecer, poder
salir con los amigos y conocer mundo.
Me gustaba cumplir
años,
Me sentía más
mayor, más madura, me sentía con poder.
A esa edad nos
creíamos las mejores estrellas de rock,
Las mejores
princesas o lo leones que rugían con más fuerza.
Nos parecía
sencillo ser madres, profesores o médicos.
La mayor
preocupación era que no se moviera entre la oscuridad el abrigo apoyado en la
silla que parecía ser alguien vigilandote..
Y para evitar esto,
todas las estrellas se encontraban en nuestras habitaciones, pegadas al techo.
Aún recuerdo cuando me acercaba a mi madre y
le decía "mama, cada día me queda menos para ser libre. "
Ella me miraba y
se reía, con una risa cómplice,
Diciendo... se
nota que no sabes lo que es hacerse mayor.
Entonces creces,
ya tienes tus 14 años, o 15 o 16, da igual,
Ves que no todo es
como te imaginabas,
Todo es más
difícil…
Ya no sirve ir a
mama llorando por cualquiera problema,
Las cosas no se
solucionan con una golosina,
Ni tu mayor
preocupación es si vas a ir a jugar al parque o no.
Quizás haya
aparecido tu "primer amor"
Y ya hayas sufrido
algún rechazó,
Y si no apareció...
¿Por qué no apareció? ¿Nunca aparecerá?
Te das cuenta de
los problemas de los adultos
Y que tu algún día,
no muy lejano, pasaras por ello.
Te das cuenta
también de los problemas que hay en el mundo,
Que mientras tu
lloras por un chico o por perder un partido,
Hay niños que
lloran porque mueren de hambre,
Entonces te
sientes mal y frustrado,
Y esa sensación, la
tendrás muchas veces, sea por una cosa o por otra...
Pero muchos de tus
mejores momentos,
Algunos de los
momentos que marcaran tu vida y que recordarás por siempre,
Aquellos momentos,
aquellas anécdotas, que contaras a tus hijos,
Los habrás vivido
o los vivirás a esta edad.
Todavía nos
quedan mil historias más, mil momentos para recordar y mil anécdotas que
contar...


No hay comentarios:
Publicar un comentario